martes, 2 de abril de 2013

Palabras de Presidenta @CFKargentina en acto de #Malvinas en #chubut 2.4.2013



31º aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas: discurso de la Presidenta de la Nación
Muy buenos días a todos y a todas.
Señor Gobernador de la provincia de Chubut; señor Intendente de Puerto Madryn; excombatientes, combatientes, sin el ex, combatientes de Malvinas, cuando un militar se retira, nadie le dice exmilitar, sigue siendo militar; cuando un combatiente ha combatido, sigue siendo un combatiente, más allá de que hoy la paz y la diplomacia sean los únicos caminos.
Quiero también saludar a los familiares de los combatientes que nos acompañan, de los vivos y de los caídos y de los que yacen allá en Puerto Argentino, especialmente de los 123 "NN, soldado argentino", solo conocido por Dios que esperamos poder identificar prontamente.
También, darle la bienvenida a las organizaciones de derechos humanos que hoy nos acompañan, a los movimientos sociales y dirigirnos sin ningún tipo de distinción a todos los argentinos en una fecha tan especial.
Martín Buzzi, el Gobernador, hablaba de cómo vivimos los patagónicos, cómo lo vivió él tal vez en Comodoro, cómo lo vivió aquí la gente de Puerto Madryn. Nuestra Presidenta, que ni soñaba si quiera ser presidente, es más, ni soñaba ser senadora o diputada nacional allá por el año 82, en Río Gallegos, le comentaba recién al Intendente, somos en Río Gallegos la ciudad más cercana en línea recta a Malvinas y por eso también vivíamos bajo la amenaza constante aquellos días de que Río Gallegos fuera bombardeada por los ingleses porque decían que de esta manera iban a acabar con la guerra. De la misma manera que en la Segunda Guerra Mundial, se bombardeó Hiroshima y Nagasaki para terminar con la resistencia del pueblo del Japón, también se amenazaba con bombardear Río Gallegos para terminar con la resistencia de los argentinos, bajo...
No puedo olvidarme nunca de esos días, me visitaba mi madre, que había venido de La Plata y como la mayoría de las casas patagónicas, que no tienen persianas ni postigos, debíamos todas las noches hacer los operativos oscurecimiento y entonces, colgar frazadas en las ventanas y en nuestros autos, colocar los adhesivos negros para que apenas una línea pudiera identificar la marcha de un coche.
La ciudad se sumergía en la más profunda y terrible oscuridad, mientras se escuchaba el rugido de los aviones que muchas veces salían y otras tantas no volvían.
Hoy estamos y hemos hecho una elección: estar aquí, en Puerto Madryn. Porque este 2 de abril, es un homenaje, un homenaje instituido por el pueblo argentino a través de su Parlamento, a todos los veteranos y a todos los caídos. Y queremos estar aquí en Puerto Madryn, porque aquí regresó ocultado desde las islas hacia el continente en el Canberra, en el Northland, en el Irizar y en el Paraíso, más de 7.000, casi 8.000 de los 10.000 u 11.000 combatientes que estuvieron allí.
Los ocultaron pero, como lo indica el testimonio fotográfico que me acaba de obsequiar el Intendente de Puerto Madryn, este pueblo, este pueblo argentino que nunca ha traicionado la memoria de los que lucharon por él y murieron por él, salieron a la calle a recibirlos, a entregarles comida, a permitirles hablar de sus casas por teléfono para comunicarse con sus familiares.
Luego, fueron escondidos en un acopio de lanas, Lahusen, que por allí todavía existe y que más allá del puente aéreo que se hizo luego desde Trelew hasta Buenos Aires.
Por eso, decidimos estar hoy aquí en Puerto Madryn, para decirles a todos y cada uno de esos combatientes, pero también decirles a todos y cada uno de los argentinos, a lo largo de estos 200 años de historia, que han luchado por la independencia, que han luchado por su patria, que han luchado por sus ideales, por sus convicciones, porque luchar por la patria es también luchar por el otro, por el prójimo, que jamás volverán a ser olvidados, que jamás volverán a ser ocultados porque son la gloria de la Nación y las glorias, se conmemoran y se festejan, no se ocultan.
Cómo no reconocer, cómo no homenajear a esos jóvenes que sin preparación, sin elementos, abandonados a la suerte de Dios y a su propia pericia o impericia, los mandaron a enfrentar a un enemigo profesionalizado y digo "enemigo", porque era guerra, estoy hablando en esos términos en ese momento, que nadie descontextualice mis palabras. Hoy la Argentina no tiene enemigos; el único enemigo que tiene la Argentina es la pobreza y la desigualdad que estamos combatiendo desde hace más de 10 años. Que nadie se equivoque.
Ningún pueblo de la Tierra, ningún ser humano es enemigo del pueblo argentino o de la Argentina por el hecho de pensar diferente o tener un idioma diferente o querer una nacionalidad diferente.
Lo único que seguimos pidiendo incansablemente, como lo haremos y como lo haremos en otras causas, es, precisamente, que se cumpla con el Derecho Internacional y que el gobierno del Reino Unido, el gobierno, no estoy hablando de su pueblo...¡Cuántos ingleses viven aquí en la Patagonia! ¡Cuántos de nuestros vecinos, de nuestros amigos son de origen inglés! ¡Cuántos ingleses viven en la Capital argentina!
Que no nos confundan, que no nos desvíen y que tampoco utilice el gobierno del Reino Unido a Malvinas para ocultar el desastre económico y social que sucede hoy en Europa producto de políticas de ajuste, de atraso y de saqueo a trabajadores, a pequeños y medianos comerciantes y empresarios.
Hoy leía, antes de venir aquí, que han propuesto un nuevo ajuste allá en Londres y que los "tories", el partido gobernante, está dispuesto hasta sacrificar a su líder en pos de ese ajuste.
Claro, acicatear con una Argentina les puede servir para muy poco, porque en realidad, este país, nuestro país solamente participa en misiones de paz con nuestras Fuerzas Armadas.
Y nos seguimos preguntando por qué, por qué se niegan a hablar y dialogar con un gobierno democrático, con un gobierno que ha hecho de la defensa de los derechos humanos y sociales, una bandera inclaudicable, que ha hecho de la libertad de los pueblos y de Latinoamérica también, algo inclaudicable, ¿por qué? Y, sin embargo, dialogaban o estaban dispuestos a dialogar con una dictadura sangrienta y genocida. Es incomprensible en este siglo XXI.
Negarse al diálogo, ni siquiera en esa resolución de las Naciones Unidas se le da la razón a uno o a otro; se reconoce que hay una cuestión de conflicto sobre la soberanía y se pide el diálogo. ¡Cómo alguien puede negarse al diálogo y querer estar del lado de los autodenominados países civilizados!
Yo creo que las cosas no van a poder mantenerse así demasiado tiempo; es demasiada incongruencia, demasiada incoherencia. Y además creo que los pueblos merecen que los gobiernos se ocupen de los verdaderos problemas que tienen esas sociedades y no distraigan recursos, armamentos, inútiles, por otra parte, porque lo único que hacen es militarizar un Atlántico Sur que hoy está libre de todo conflicto.
Nosotros a eso le vamos a responder con un gran proyecto que estamos encarando desde el gobierno de Chubut entre el ministerio de Ciencia y Tecnología, entre el gobierno de Canadá, sí, el gobierno de Canadá, para que vean que no nos mueve ningún rencor ni ninguna alianza momentánea, que se pueda tener una estrategia diplomática en lo que denominamos este maravilloso mar argentino, que está aquí a mi espalda, y a lo que denominamos una "pampa azul". Así como tenemos una pampa verde, esto es una pampa azul y la vamos, en un proyecto que estamos en los Núcleos Socio Productivos número 8, que hemos presentado hace pocos días en Argentina Innova, muy pronto, con un buque, el Coriolis II, vamos a hacer grandes estudios.
Mientras ellos envían naves de guerra a este mar argentino, nosotros vamos a poner una nave científica para la ciencia, la tecnología y el conocimiento. Eso es lo que quiere el mundo y la sociedad. La guerra solo le sirve a los que venden armas, la guerra solo le sirve a los que fabrican armas. Nosotros queremos crear conocimiento, queremos generar ciencia y aplicarla, queremos saber todos los recursos y toda la potencialidad de este mar argentino, de este maravilloso Golfo San Jorge...Y por eso...Nuevo, ya sé, estoy en Puerto Madryn, bueno, para que no se enojen los de Comodoro, che, que andaban medios cabreros porque no había ido para Comodoro, ¡qué tontería! Golfo Nuevo, Golfo San Jorge, todos los golfos...
El mayor recurso, por lo menos explorado hasta ahora ictícola, lo tenemos en el San Jorge, por ahí vamos en el Nuevo también con mayores recursos.
Pero, digo, que mientras mandan buques de guerra, nosotros vamos a poner sobre el mar argentino un buque científico.
También, el otro compromiso que tenemos con los familiares, con esos 123 NN, que yacen en Puerto Argentino, en el Cementerio Darwin, 123 soldados argentinos solo conocidos por Dios. A través del ministerio de Justicia y tal cual nos habíamos comprometido y lo habíamos anunciado, ya hemos localizado a 100 familiares y 91 familiares nos han firmado el pedido, el 75 por ciento, para hacer la presentación que ya habíamos efectuado ante la Cruz Roja Internacional que requería, precisamente, era este instrumento: el pedido de los familiares directos para lograr la identificación de estos soldados, que merecen tener una placa con su nombre y apellido, que cada madre, que cada padre pueda hincarse en esa tumba, rezarle a su hijo y ponerle una flor. No estamos pidiendo nada más que eso, un elemental ejercicio del más elemental de los derechos humanos que es velar y honrar a nuestros muertos.
Estamos en marcha con este plan y lo vamos a llevar adelante porque, además, contamos con el más eficaz y eficiente equipo de identificación de ADNs.
Hubiéramos querido tal vez no tenerlo, porque lo tuvimos por lo que nos pasó en la dictadura y para poder identificar los restos de los detenidos desaparecidos.
Pero en realidad también, en cierta manera, durante mucho tiempo se quiso hacer desaparecer lo que había pasado a los que habían combatido, a los que yacían allá y lo peor de todos, quisieron olvidar o hacernos olvidar a los argentinos que las Malvinas son argentinas y que son una causa inclaudicable para todos nosotros. Pero, que ya no es únicamente una causa argentina. Porque si de algo me enorgullezco, si de algo me siento plena de amor, es haber logrado, con el acompañamiento de todos los mandatarios de la América latina, de la UNASUR, del MERCOSUR, de la CELAC, haber convertido a Malvinas, ya no es una causa nacional, sino en una causa regional de soberanía y en una causa global de lucha contra el colonialismo.
Porque tenemos aquí muy cerca, uno de los últimos vestigios de una de las lacras que más avergonzaron las últimas centurias de la humanidad, que más la ennegrecieron y que fue el coloniaje, el coloniaje de las grandes potencias después del 1400. Primero nuestro continente, en el África, en distintas partes del mundo que se han ido afortunadamente independizando. Creo que quedan 16 causas, ¿no Canciller?, de las cuales, ¿cuántas son inglesas?, 10 de 16.
Fíjense: si uno mira el mapa del mundo 200 años atrás, no es tanto tiempo en términos de historia, veía que muchísimos territorios, casi todos o la mayoría de los grandes territorios del mundo eran colonias. Hoy, solamente hay enclaves.
Es cierto que también han cambiado los métodos de colonización; es cierto también que ya, al no poder sostener ocupaciones territoriales y geográficas, mutaron, sobre todo en el último siglo, en ocupaciones económicas y en colonización cultural. Tal vez no tan visible, tal vez no tan palpable, tal vez no tan identificable pero, sin embargo, tan o más mortífera que la geográfico-territorial.
Pero yo quiero aquí, frente a todos ustedes, pueblo de la Patagonia, y frente a todos los argentinos, una vez más, el compromiso irrenunciable de esta causa que es una causa de Estado. Quiero agradecer también a los representantes de los distintos partidos de la oposición que hoy nos acompañan. Es bueno que los argentinos estemos unidos. Cada vez que nos hemos dividido, cada vez que nos hemos separado, han venido por nosotros y más tarde o más temprano, las grandes mayorías, las inmensas mayorías argentinas, pagaron muy caro esa desunión y esa confusión que muchas veces introducen en nuestras cabezas si creemos que el otro, porque está en un lugar político diferente o porque tiene una tez de color diferente o porque tiene más o menos instrucción, es un enemigo.
Yo les pido a todos, en honor de esos argentinos que sin pedir nada entregaron todo, que cada argentino, cuando mire al costado o frente a sí, vea a otro argentino, vea a un hermano con el cual hay que superar las diferencias, por el cual hay que coincidir en lo importante. No hace falta pensar todos igual, no hace falta ser exactamente iguales porque no pasa en ninguna parte, ni siquiera dentro de nuestra propia familia. Pero siempre pensando, antes de tomar una decisión, antes de decir una palabra que separe, pensando a quién servimos haciendo eso. Y ese ejercicio pequeño, elemental a quién le sirve que yo me pelee con el otro. ¿A mí o a quién más?
Por eso, en este día de recuerdo y de homenaje, quiero también, para finalizar y porque en definitiva aquellos que fueron a combatir, como lo dije al principio, lo hicieron por un profundo amor a la patria. Pero si no se quiere al pueblo, si no se quiere al prójimo, es imposible querer a la patria. La patria es el otro, la patria es el prójimo. Por eso, no nos olvidemos nunca de eso, la patria es el otro, no es un concepto vacío, no es un concepto abstracto.
Yo quiero terminar con un homenaje de lo que para mí debe ser el ideal, que es el amor al prójimo. Quiero homenajear a un joven militante político, chubutense, de Rawson, a Matías Gensana, un joven de 24 años. Fíjense que chiquito que era, 24 años, hoy estamos conmemorando 31º aniversario de aquel 2 de abril, no había nacido, nació en democracia, y ese joven, Matías Gensana, de 24 años, junto a su primo, este último 3 de enero, estaba como estarían tantos chubutenses en la playa Unión, ahí cerca de Rawson, y vio que 3 niñitos se estaban ahogando y no lo dudó un instante, se lanzó con su primo al mar a salvarlos y los salvó a los 3, pero a él se lo llevó el mar.
Recién me estaba esperando aquí abajo su madre. ¡Qué inmenso ejemplo de amor al prójimo! ¡Qué inmenso ejemplo de amor al otro! ¡Qué inmenso ejemplo de dar la vida sin pedir nada a cambio!
Y me vienen a la memoria las palabras de Néstor: "Los que se la pasan especulando, nunca van a pasar a la historia". A la historia pasan siempre los que se la juegan todos los días en todo el tiempo por la patria, por el otro y por la vida, que es lo que queremos.
Gracias Puerto Madryn, gracias Chubut, gracias Argentina, que Dios los bendiga a todos.

jueves, 14 de febrero de 2013

Presidenta Cristina @CFKargentina en #Chubut

Inauguración de la primera exploracion de gas y petróleo no convencional de YPF en Chubut: Palabras de la Presidenta de la Nación 
 
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ, EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LA PRIMERA EXPLORACIÓN DE GAS Y PETRÓLEO NO CONVENCIONAL QUE EMPRENDE YPF, EN COMODORO RIVADAVIA, EN LA PROV DE CHUBUT.

Gracias, muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia de Chubut, señor Intendente, vamos a hacer una cosa para que podamos hablar, vamos a felicitar a las nuevas autoridades de petroleros, elegidas recientemente: Jorge Ávila, Rudy Fornier, Carlos Márquez, Martínez, todos, felicitarlos a todos, gracias: estoy muy feliz de estar aquí, una vez más, en Comodoro Rivadavia, un lugar entrañable al que he asistido decenas de veces como militante política, pero recordaba hoy, que es la cuarta vez que visito como Presidenta de la República a esta querida ciudad. Pero hoy tiene un sabor muy especial, porque vengo por cuarta vez, pero hoy YPF ha vuelto a ser de los 40 millones de argentinos. (Aplausos).

Para nosotros, y si se me perdona un poco el regionalismo, los patagónicos tiene un sabor muy especial y para esta Presidenta que lanzó su primera – sí con Néstor, siempre con él – campaña en una tribuna fue precisamente, aquí, en el Norte, en el Golfo San Jorge, en la Ciudad de Caleta Olivia, y también en el sindicato de petroleros privados de Caleta Olivia, para mí todo el sector tiene muchísimos recuerdos y muchísimas connotaciones que inclusive van más allá de lo político y de lo institucional.

Por eso, estar hoy aquí, junto a todos los comodorenses, junto a todos los chubutenses, los patagónicos compartiendo esta fuerte inversión, que está haciendo nuestra YPF, para explorar aquí, para explorar dije - no explotar - que los petroleros saben la diferencia que hay porque significa explorar nuevos puestos de trabajo, estamos explorando gas no convencional, combustible no convencional por primera vez, aquí en Chubut. También en algo que como le he dicho a Miguel, al presidente de YPF, al ingeniero Galuccio, debe ser también muy importante la recuperación de nuestros yacimientos maduros, por eso también estamos iniciando la campaña con polímeros para la recuperación de los yacimientos maduros y seguir teniendo más energía de carácter convencional.

Y uno de los desafíos más grandes que tuvimos, cuando tomamos la decisión de volver a recuperar para el patrimonio nacional lo que nunca debió haber sido vendido, fue precisamente detener lo que – en la jerga petrolera – se llama el declino y que para el común de la gente es simple y sencillamente volver a producir más gas, más petróleo y más combustible. Porque recién Miguel hablaba de ocho meses y parece que fueran ocho siglos, pero hace apenas ocho meses en todas las estaciones de servicio de la República Argentina había largas colas para cargar combustible a lo largo y a lo ancho del país. Nadie puede hacerse el distraído. Recuerden los que tengan un poco de memoria lo que fueron las vacaciones pasadas, en las localidades de la costa, donde había largas colas; en el Norte del país, en Jujuy; aquí en Comodoro; en mi provincia, en Santa Cruz, en Tierra del Fuego. ¿Qué fue, se produjo algún milagro? No, simplemente se volvió a reinvertir lo que se sacaba de la Argentina en nuestro propio país para seguir produciendo más. (Aplausos).

No hay misterios, no hay magia, es la decisión política de que una empresa del país, una empresa vital y estructural porque permite generar la energía que alimenta el proceso de reindustrialización más grande que se recuerde y que fuera iniciado por él, en el 2003, ha vuelto a producir para y por el país. Pero entonces, cuando las cosas comienzan a mejorar y se demuestra que los argentinos somos capaces de gestionar nuestras empresas con mayor eficiencia, mayor eficacia, que no hace falta ser extranjero para ser bueno y eficiente, que los argentinos podemos ser buenos y eficientes. (Aplausos). Cuando comenzamos a mejorar empiezan lo que yo denomino las operaciones. El otro día leíamos un artículo - sin firma – en un importante diario, no importa cuál, pero ya todos se imaginan de cualquier manera, donde se hablaba que habíamos declinado en la producción. Al contrario, hemos parado el formidable declino que tenía la producción de gas, y la producción de petróleo y la producción de combustible aumentando considerablemente, y este año lo vamos a volver a hacer.

Tengan en cuenta que declinaba la producción en números más que importante, del 5 por ciento, del 7 por ciento, y al mismo tiempo aumentaba el parque automotor, y al mismo tiempo aumentaba la demanda de energía, porque claro, durante el año 2011, crecimos al 8,9 por ciento, y en lugar de producir más nuestra empresa producía menos; teníamos más autos, la gente consumía más, las empresas también, el comercio también, las industrias también y, sin embargo, YPF producía menos. Y producía menos no solamente en equipos en los campos – como ustedes lo saben – sino que también producía menos en nuestras destilerías y en nuestras refinerías sub-explotando su capacidad.

Fue precisamente, a partir de la decisión que adoptamos la más difícil, porque tal vez, como siempre lo manifiesto, hubiera sido más fácil el ciento por ciento, pero decidimos jugarnos a que la empresa siguiera cotizando en bolsa, a dar una muestra de que éramos capaces de trabajar y ser fiscalizado también. Por eso la decisión fue del 51 por ciento el control del Estado y la mejora sustancial en la producción.

Siempre le digo a Miguel y a todo su equipo, a Axel y a todos: “nos van a tirar, cada vez que andemos mejor cada vez nos van a tirar más”. Es casi una regla de determinados sectores que necesitan gobiernos débiles, que necesitan sociedades sojuzgadas para poder imponer intereses de los sectores minoritarios. Y los trabajadores de la Argentina lo saben muy bien, porque yo me acuerdo  - compañeros – del año 1998, cuando el barril de crudo llegó a 9 dólares y miles de trabajadores petroleros quedaron en la calle. No me lo contó nadie, yo vivía en Santa Cruz, no vivía en Buenos Aires, soy testigo de lo que nos pasó. (Aplausos)
Por eso creo que los trabajadores, junto al personal jerárquico, junto a los otros gremios que trabajan en la industria petrolera: petroleros, de la UOCRA, camioneros, todos juntos debemos cuidar las fuentes de trabajo, mejorar la competitividad de la empresa, porque si nosotros logramos producir más y mejor vamos a estar cuidando muy bien nuestras fuentes de trabajo, y fundamentalmente los intereses de la Patria a los que estamos indisolublemente ligados. Y si hay un lugar donde la Patria se siente indisolublemente ligada a los intereses de los trabajadores y de las empresas es precisamente en esta Patagonia y en este Comodoro Rivadavia, cuna del petróleo argentino: (Aplausos).

Las cifras que recién el ingeniero Galuccio mostraba…los pibes siempre van a estar, si no están los pibes estamos en problemas, los trabajadores y los pibes si no estamos en problemas, todos juntos. Los quiero mucho. Quiero decirles que las cifras, que recién mostraba el ingeniero Galuccio demuestran a las claras lo que ha sido YPF, en esta gestión de apenas 8 meses, cómo hemos logrado revertir. Yo tampoco soy ingenua, yo creo sinceramente y lo he dicho, en muchas oportunidades, que creo que había una cierta orientación, una cierta intención precisamente de que la gente estuviera molesta porque faltaba la nafta o por muchísimas cosas más porque sino no se entienden las cosas que han pasado. Pero yo no quiero detenerme en ese pasado, que afortunadamente, hemos dejado atrás, quiero hacer hincapié en este presente y, sobre todas las cosas, en el futuro. Y como Presidenta de todos los argentinos poder venir, aquí, a Comodoro Rivadavia, y pararme frente a ustedes: a los trabajadores, a los ciudadanos, a los habitantes de Comodoro, a los chubutenses, junto a las autoridades de YPF, y poder venir a rendir cuentas de lo que estamos haciendo, de lo que hemos crecido y de esto que no se hacía.

Lo charlábamos con el Gobernador, hacía más de 15 años que no se hacía un proceso de exploración, en Comodoro Rivadavia. (Aplausos). He venido a rendir cuentas, entonces, de esta tarea, que es volver a colocar a YPF entre las grandes empresas, a nivel global. Tenemos la tercera reserva de gas no convencional, pero yo estoy segura – además – que tenemos muchísimo convencional que todavía tenemos que extraer y aún que explorar en muchísimas partes de la República Argentina y de nuestra Patagonia también. (Aplausos). 

Por eso queremos ir por todo: por el convencional y por el no convencional, con toda la fuerza de los trabajadores, de las empresas, de sus técnicos, de sus profesionales, de sus ingenieros, de sus mujeres, en un país que ha venido sorteando esta crisis internacional sin precedente. Todos los días, cuando encendemos nuestros televisor, vemos – en la sección internacionales –despidos por doquier en los países desarrollados, compañías aéreas que achican y despiden a sus trabajadores, desalojos y, sin embargo, esta crisis que en otro momento, de habernos tomado en otro período histórico y económico y social hubiera arrasado con la Argentina hemos podido sostener, sin embargo, el nivel de empleo, y aún cuando no hemos crecido con la intensidad que lo venimos haciendo en los casi últimos diez años, este año que fue la peor crisis de todas, hemos crecido al 1,9 por ciento nuestro Producto Bruto Interno, que va a ser publicado – seguramente – el próximo día viernes. Un 1,9, yo creía que íbamos a estar un poco más abajo todavía, pero se repuntó en el último trimestres, se notaba en el último trimestre el repunte. ¿Y saben por qué pudimos hacer frente a esta crisis? Porque del año 2003  en adelante, comenzamos a desarrollar nuevamente nuestras industrias. Si hubiéramos sido solamente un país de servicio, como son alguno de los países que han caído estrepitosamente, en Europa, porque cuando hay una crisis el servicio no puede mantener el trabajo e inmediatamente cae. La que puede sostener y aguantar más tiempo la dureza de una crisis global es la industria porque tiene una matriz de núcleo duro de manutención del trabajo y fundamentalmente porque sirve para alimentar al mercado interno que hemos desarrollado y que es lo que nos ha permitido sobrevivir en esta crisis tan fuerte. (Aplausos).

Este mercado interno que sigue consumiendo porque sigue la política, inaugurada en el año 2003, de mejorar constantemente el poder adquisitivo de nuestros trabajadores, porque ha desarrollado políticas de inclusión social, como la Asignación Universal por Hijo, que ha permitido que aquellos sectores que no tienen un trabajo formal o que aún están desocupados puedan consumir y esto es básico: sostener la demanda y sostener el consumo para que la industria pueda seguir produciendo. Esta ha sido una de las claves, porque eso es muy importante darse cuenta, entender, comprender para no volver a equivocarnos nunca más.

Yo quiero terminar con una carta, un e-mail, bueno ahora ya no te mandan más cartas, un e-mail, que recibí anoche de un comprovinciano suyo, Galuccio, el Gobernador de Entre Ríos. A las diez de la noche me mandó un e-mail, con un título que decía: “Estalló Entre Ríos”. “Mi madre”, dije yo. “¿Qué pasó?”  y me lo puse a leer detenidamente. Me hablaba de lo que había significado, este fin de semana largo, para la provincia de Entre Ríos, más de medio millón de personas ingresaron a Entre Ríos, más de 250.000 en el Carnaval de Gualeguaychú. En la ciudad de Federación – me cuenta – donde está el centro termal más importante y desarrollado de la provincia, 60.000 mil ticket, en enero, el 50 por ciento más que el récord del año pasado, y ayer a la noche, estaban saliendo – por hora – de Entre Ríos 2.700 vehículos por horas, más que de la Costa Atlántica. (Aplausos).

Todo esto ¿saben por qué, no? Son varios los motivos: primero, porque mucha gente que antes no podía vacacionar va a destinos internos turísticos argentinos no convencionales, lo convencional es ir a la costa, a la playa. Y también porque en algunos lugares de la costa y de la playa se les fue la mano con los precios. Entonces la gente que no es más tonta dice: “Así, bueno, enfilo para otro lado, donde no me arranquen la cabeza y me roben”. Porque a nadie le gusta que lo roben y me parece muy bien, para que vayan aprendiendo cómo viene la mano. (Aplausos). Y lo que hay que hacer para cada uno defender sus propios ingresos.

Por eso esta Argentina que crece, esta temporada turística sin precedentes, en destinos convencionales, también en salida de argentinos al exterior, para desmitificar esto de que no se pueden ir. No se puede ir el que no tenga plata, o no tenga… pero el que tiene plata si se puede ir, y el que tiene no tanta plata y puede pagar cuotas también se puede ir, porque aumentó un 13 por ciento. Y bueno está bien, está muy bien que los argentinos disfruten de esta Argentina tan distinta – compañeros – tan distinta a aquella del año 2001. En esta Patagonia lo conocimos muy bien, en esta Patagonia que quedó devastada prácticamente, luego del todo el período y la oleada de privatizaciones, en esta Argentina y en esta Patagonia que quedó totalmente abandonada, en esta Patagonia en la que estamos llegando – con la línea de 500 – allá a la punta del continente para interconectarnos definitivamente; en esta Argentina donde hemos vuelto a construir viviendas, para los que no pueden acceder a ella, y hemos vuelto a generar planes de viviendas, como el Procrear, para los que sí tienen capacidad de tener una casa; esta Argentina en la cual los chicos que van a nuestras escuelas secundarias públicas tienen derecho a tener una netbooks para cubrir esa brecha digital; esta Argentina donde los jubilados que se habían quedado colgado de las ramas porque no le habían hecho sus aportes o porque no tenían ingresos, hoy tienen la mayor cobertura previsional de la América latina; esta Argentina que ha vuelto a recuperar a YPF; esta Argentina que ha vuelto a recuperar la noción de dignidad, de pertenencia y de identidad de los argentinos.   

Aquí en la Patagonia siempre digo, las cosas siempre nos resultaron más difíciles… el clima. Recién me comentaba una de las chicas, de las que siempre me acompañan, pero que vive en el Norte me decía: “usted no sabe fuimos hasta el Pozo, usted no sabe lo que…” Sí sé – querida - lo que es un pozo; sí sé – querida - lo que es trabajar en el campo; si sé querida – lo que es subirte al colectivo y trabajar 24 por 24, 12 por 12, sé todo eso porque viví acá, no me lo contó nadie. Entonces, quiero pedirles a todo, que en nombre de esos sueños, en nombre de esos dolores, de esos fracasos y de esas frustraciones que tuvimos que vivir, durante aquellos años, no nos olvidemos. No para torturarnos o flagelarnos, sino simplemente para valorar lo que hoy tenemos y seguir luchando por una YPF cada vez más grande, por una Patagonia cada vez mejor. Martín decía que aquí en la Patagonia, y es cierto ,vamos por debajo de la tierra, pero yo también tengo una ilusión, porque hoy estamos inaugurando una importante frigorífico en Gobernador Costa, que nos va a permitir faenar 90 mil corderos u ovejas, como mejor les guste, y hasta 20 mil vacas, y estamos también inaugurando una torre de la televisión digital gratuita, abierta. Pero yo tengo – Martín, patagónicos, chubutenses, comodorenses – la gran esperanza de que en esta Patagonia no solamente podamos arrancarle la riqueza de debajo de la tierra, sino que también con agua, con riego, con tecnología le saquemos riqueza a la superficie. Porque con agua, con voluntad, con ciencia, con tecnología sé que lo vamos a poder hacer. (Aplausos).

No debemos olvidarnos que los recursos que están debajo de la tierra no son renovables, por eso tenemos que pensar estratégicamente, alguien que tiene la responsabilidad de presidir la República no puede pensar únicamente para mañana, pasado mañana o el año que viene y más aún cuando sos hijos y los hijos de sus hijos van a vivir aquí. Tengo la obligación de pensar en términos estratégicos y por eso también convocarlos a todos: empresarios, ciudadanos, científicos, profesionales a imaginar también una Patagonia donde produzcamos verdes, donde produzcamos alimentos, donde saquemos también riquezas de la superficie de la tierra y acompañemos el inmenso esfuerzo y sacrificio que viene de las entrañas del suelo. (Aplausos). Ese es el gran desafío, no tengan dudas y allí estaremos porque estamos moldeados por el viento, estamos sacudidos por el frío, estamos torneados en la lejanía de los grandes centros urbanos, aquí muchas veces se siente la soledad y el abandono y quien ha experimentado esta sensación de soledad y abandono, como alguna vez lo vivimos los miles y miles de patagónicos, sabemos que el compromiso deber ser que nunca más ningún argentino vuelva a sentirse solo y abandonado en su Patria, porque su Patria lo cobija, le da trabajo, le da futuro, le da esperanzas, le da amor y le da lo único que puede darle la Patria, que es futuro y dignidad. (Aplausos).

Muchas gracias, los quiero mucho a todos, que Dios los bendiga a todos ustedes y a sus familias, muchas gracias. (Aplausos).