martes, 22 de julio de 2008

Artemisio Casarosa - Angela Huminahuel; Historia de mis bisabuelos durante la colonizacion de la Patagonia (ARS)

De mis días de mucha nieve y cortadas las ruta de acceso a mi pueblo de Alto Río Senguer (Chubut) así que aproveché esas horas de espera para releer el libro de Alejandro Aguado, sobre la colonización de la Patagonia (Departamento Senguer 1890/1919) y entre otras historias en esas paginas el autor relata la historia de mi bisabuelo Don Artemisio Casarosa que llego a Argentina con 18 años de edad (1883) y que en 1892 se estableció en Dpto. Senguer y se caso con mi bisabuela Ángela Huminahuel. Ángela era hija de Eduardo Huminahuel y Micaela de Huminahuel familiares directos del Cacique Tramaleo. Se comprometieron en una rogativa loncomeo, se casaron por Iglesia y su matrimonio supo sobrellevar sus diferencias culturales. Tuvieron 13 hijos, el noveno fue mi abuelo Ferdinando Casarosa, uno de los pioneros en la zona de Alto Río Senguer y Lago Fontana / Lago La Plata. Ferdinando Casarosa tuvo tres hijos, Mirta, Cristina y Zoilo (mi papa) quien aun esta firme en el “Condado the Senguer City “(sobrenombre de mi pueblo) ahora por la quinta generacion de mi flia en Alto Rio Senguer.
En 1897 en el galpón de Casimiro se guardaron Palas, dinamita y demás elementos que sirvieron para cambiar el curso de un arroyo cuando el Perito Moreno y las comisiones Argentina / Chilena empezaron a delimitar sus fronteras. (1 episodio que origino tensión con el Gobierno de Chile)
La obra de Aguado es excelente (recomiendo si lectura) porque documenta la historia de la colonización, sus pioneros, las primeras familias y la convivencia con los pueblos originarios.....
¡Así se hizo patria en esta parte de la Patagonia!
Aquí les dejo en mi blog un Fragmento del Libro “La Colonización del Oeste de la Patagonia Central” (Pagina Nº 48, Edición 2007) Autor: Alejandro H. Aguado , que cuenta con estas 2 paginas en la web;
http://www.aguadolibrospatagonia.wordpress.com/
http://www.duenchewordpress.com/
1892
Artemisio Casarosa, el primer colono del curso superior del Río Senguer y tercero del Suroeste del Chubut.

Según consta en expedientes de la antigua dirección de tierras, el italiano Artemisio Casarosa se estableció en 1892 en Barrancas Blancas, unos diez kilómetros al este del actual pueblo de Alto Río Senguer, y se transformo en el primer colono del curso superior del Río Senguer. En inmediaciones del sitio donde se estableció, a mediados de 1820 había acontecido una de las cruentas batallas entre tehuelches y manzaneros.
Artemiso nació en 1865, en Marciana, localidad del centro de Italia. Con 18 años de edad abandono su hogar y se embarco como polizón con rumbo a Sudamérica. Desembarco en Buenos aires, donde permaneció cerca de 10 años. Su madre nunca se recupero del dolor que le causo su partida.
Una vez en Patagonia, a comienzos de la década de 1890, conoció a la manzanera Ángela Huminahuel, con la que formo familia. Ángela era hija de Eduardo Huminahuel y Micaela de Huminahuel familiares directos del Cacique Tramaleo. Para que los manzaneros aceptaran su unión con Ángela, tuvo que participar de un loncomeo, que es una rogativa ritual. Poco después contrajo matrimonio. Sus descendientes siempre ignoraron las circunstancias en las que conoció a Ángela. Una nieta se atrevió a indagar en el pasado oculto, a lo que Artemisia le respondió “Es mejor no hablar, es una historia muy triste”
En Barrancas Blancas edifico una vivienda de treinta y cinco metros, con paredes de adobe. Constaba de siete habitaciones, dos cocinas y un depósito. En una de las habitaciones habilitó un comercio de Ramos Generales.
En años posteriores construyo cuatro puestos junto a las márgenes del Río Senguer, entre Paso Ingenieros y Paso Moreno, tres de ellos ubicados al este de la casa principal y el restante, al oeste. Uno se lo vendió en 1917 a la Sociedad Industrial del Aisen; otro se lo cedió en Febrero de 1918 a un Argentino de apellido Eusebio, quien se caso con una de sus hijas; un tercero se lo presto en Noviembre de 1918; por el lapso de una año, al argentino Polonio González y el cuarto se lo vendió en Enero d e1919 al español Felipe Gonzalo. También era propietario de un lote ubicado cerca de la reserva indígena de Sacamata, en el paraje Payagniyeo y un puesto camino al paraje rural de Pastos Blancos. Para 1903 también poseía el solar “C” de la Manzana 12, de la entonces naciente población de Comodoro Rivadavia. El lote no contaba con edificaciones únicamente con un cerco de alambre.
En 1919 poseía 3400 lanares, 70 caballos de trabajo, 130 yegüerizos y 30 vacunos. También era propietario de un automóvil Case, un Break, una “americana”, un carro de dos ruedas, un vagón de dos ruedas y una chata de cuatro ruedas que servia para transportar hasta 5000 kilos de lana.
Según establecía la Ley General de Tierras (N 4167), sancionada en Enero d e1903, aquel que solicitara arrendar tierras debía demostrar que se encontraba establecido como poblador y que lo ocupaba con ganado. Como todos los colonos conocían las exigencias de la Ley, es muy probable que Casarosa haya edificado los puestos con el propósito de venderlos en el futuro. Lo concreto es que con las ventas obtuvo importantes ganancias. En total, había ocupado unos cuarenta y cinco kilómetros en torno a las márgenes del curso superior del Río Senguer.
El matrimonio Casarosa-Huminahuel tuvo trece hijos; el primero d ellos, Casimiro, nació en 1895, resiguieron Adelina, Ahida, Miguel, los mellizos Amelia y Amelio, Alcira, Aurora, Eugenio, Cesar, Ferdinando, Séptimo y Adriana. Cada uno de los hijos llevaba el mismo nombre que los familiares de Don Artemisia residentes en Italia.
Como los Casarosa eran de costumbres profundamente religiosas, los niños fueron educados en establecimientos escolares de la congregación salesiana. Estudiaron como pupilos en colegios de Gobernador Costa, Comodoro Rivadavia, Rawson y Buenos Aires.
Doña Ángela Huminahuel tuvo a Séptimo, su último hijo, a la edad de 50 años; por lo que debió amamantarlo su nuera, Julieta Danesi, que había dado luz casi al mismo tiempo.
Artemisio le prohibió a Ángela que le enseñara a hablar a sus hijos en lengua indígena, pero ella transgredió la imposición. Los niños tenían derecho a conocer la cultura milenaria de la madre.
En cuanto a sus personalidades, Don Artemisio y su mujer eran muy alegres, afectos a una intensa vida social. En su campo solían organizar fiestas bailables, a las que asistían los vecinos. Los bailes se realizaban al aire libre. Debido a su afición por los bailes y sus acostumbradas bromas, las amistades conocían a Artemisio por el apodo afectuoso de “IL Matto” (El Loco)
En 1895, un brujo indígena llamado Cayapul intentó sublevar a las tribus tehuelches establecidas en el sur del Chubut y Norte de Santa Cruz. Según el sacerdote salesiano Bernardo Vacchina, Casarosa resulto victima de los sublevados por no querer venderles bebidas alcohólicas. En una crónica que escribió Vecchina, casi al comienzo del texto afirma que el comercio de Casarosa fue saqueado, pero mas adelante vuelve a referirse al tema y comenta que Casarosa solo fue amenazado.
“Además algunos indios enojados contra el comerciante Casarosa porque no les quería vender mas licores, se fueron amenazándolo que vendrá día no lejano en que no le rogaran comprarle” (Vacchina, sin fecha)
En 1897 el Perito Moreno mando a desviar el curso del Río Fénix, en el norte de Santa Cruz, para demostrar que la frontera entre Argentina y Chile no corría por allí, como pretendía el perito chileno. El Río vertía sus aguas en el lago Buenos Aires, que desagua en el Océano Pacífico. Moreno sostenía que antiguamente el río Fénix desaguaba en el Río Deseado y que había cambiado de curso hacia el lago Buenos Aires tras un derrumbe de piedras. De acuerdo con ello estimaba que no se lo podía tomar como límite fronterizo porque el cause del río era inestable, al contrario de las altas cumbres de las montañas de la Cordillera de los Andes.
De manera indirecta, Artemisio Casarosa se vio involucrado en este hecho que generó malestar en el Gobierno de Chile. Un integrante de las Comisione de Límites de Chilenas, pasó por la vivienda de Casarosa y vió que las Comisiones Argentinas habían dejado allí palas y arados; herramientas que no se correspondían con el trabajo de exploración. El chileno luego siguió hacia el sur y constató que el río Fénix ya no vertía sus aguas en el Lago. Tiempo después, se encontraron con una carreta que se dirigía hacia la vivienda de Casarosa en la que transportaban palas y otras herramientas utilizadas por las Comisiones Argentinas. Más tarde comprobaron que habían sido utilizadas para cavar un canal por el que se había desviado el curso del Río. Finalmente la Corona de Inglaterra dictaminó que el río se encontraba dentro del territorio Argentino.
En 1898, a pedido del Perito Francisco Pancasio Moreno, Casarosa ayudó a unos inmigrantes polacos que viajaban hacia el Valle Huemules par fundar una colonia. Entre ellos se encontraban Julio Koslowsky y su familia. Lo proveyó de caballos de recambio cuando el contingente arribó a la confluencia de los Ríos Mayo y Senguer.
En 1898, el alemán Hans Steffen, en uno de sus libros se refirió a Casarosa y su colaboración con los colonos de Valle Huemules.
“También hay pequeños establecimientos, casi todos negociantes italianos y austriacos” (en referencia a Casarosa y Antonio Steinfeld), a unas tres leguas mas al este, en un lugar de la orilla sur del río llamado Barrancas Blancas. Fue ahí donde el Señor Oscar de Fischer, a su paso en Diciembre del año pasado, había dado orden al señor Casarosa, dueño de uno de los puestos, de tener lista una tropilla de animales de silla y carga para nuestra expedición. Sin embargo, como supimos ahora, esta, tropilla se había utilizado para el transporte de algunas familias de colonos polacos que en estos mismos días estaban llegando y que habían de ser llevadas al valle superior del río Huemule, donde irían a ser establecidos definitivamente “(Steffen, 1910)
Antonio Orozco, antiguo poblador de Colonia Sarmiento y corresponsal del diario porteño La Nación, en una cronica escrita en 1915, dedicada a los antiguos bolicheros del Sur del Chubut, rememoró una anécdota que le narro “El Matto”
“El Matto tenía la palabra. Es un hombre enérgico, bolichero antiguo del territorio del Chubut, y hombre muy querido por su esplendidez de amor a la diosa Terpsícore. Se abordó el tema de los negocios, y ponderaba la manera de ganar plata en los tiempos antiguos. Y nos dejó asombrados diciéndonos que una vez había vendido a un cristiano un quillango en $800. Nadie lo creyó, porque esa manta de pieles hace veinte años se comparaba en los toldos por cinco pesos y hoy se consigue por veinte, Entonces nos contó su caso;
“Venía hace años de la cordillera con un cargamento de quillangos y plumas, y llegué a Rivadavia, que acababa de Sr. Mesurado por los ingenieros Coronel y Genteilini. Un poblador había conseguido un solar de 2500 metros cuadrados y me propuso transferirme sus derechos si yo le daba un quillango. Fue aceptado el cambalache. El concesionario había pagado dos pesos con seis centavos, que era el valor de cuarto de hectárea, y hacía un espléndido negocio, pues el quillango valía diez pesos. A las dos horas del trueque el ovejero Caranta, poblador que tenía 20.000 ovejas, y me propuso darme $800 por transferirme a mi vez aquel terreno. Acepté. Hoy vale 50:000$ el solar, que queda a media cuadra de la estación central del Ferrocarril de Rivadavia a Sarmiento. ¡Qué tiempos tan lindos para ganar plata! Pero aquel fue un mal negocio, perdí una fortuna con el cambio”
Y se afligía por no haber adivinado el porvenir. Luego se consoló haciendo una pirueta en el aire, y mandando a traer unas botellas de champaña para convidar a la reunión, que lo oía estupefacta”
A principios de la década del ’20, se mudó de forma definitiva a un campo que había adquirido a mitad de la década del ’10 en el paraje Putrachoique, que ubicado en el extremo oeste del Valle Genoa. Desde entonces se dedicó a la ganadería. Su nueva tierra abarcaba parte de un valle rico en pastizales y la falda de la sierra de Putrachoique. Como ganadero amasó un gran capital. Por ejemplo, cundo en 1920 su hijo Casimiro iba a contraer matrimonio en Buenos aires con Julieta Dañéis, hija de inmigrantes italianos, le ofreció a su mujer remodelar la vivienda familiar o bien que toda la familia viaje para asistir a la ceremonia. Angela optó por el casamiento de su hijo. En Buenos Aires, Don Casarosa alquiló un hotel para que se hospedara la totalidad de la familia durante una semana. Su buena posición económica le permitía ciertos lujos, como viajar a Buenos Aires todos los años.”
La familia Casarosa proveía que solo Casimiro estudiaría en Buenos aires. Pero en esa Ciudad Casimiro conoció a la que sería su mujer y abandonó los estudios para regresar a la Patagonia. Prefirió dedicarse al trabajo del campo. Sin embrago, su hermano Ferdinando Casarosa pudo terminar la escuela secundaria en la Capital Argentina, lo que en aquellos tiempos significaba un gran logro. Ferdinando había perdido movilidad en la mitad inferior de sus brazos al soldársele mal una quebradura, producto de una caída de caballo. Como sus padres consideraron que ello limitaría sus posibilidades de desempeñar correctamente el trabajo del campo, optaron por brindarle estudios para asegurarle un buen porvenir. De regreso con el título secundario, consiguió trabajo en el comercio de Romeo Carlos, en Alto Río senguer. Debido a ello, hoy en día una rama de los Casarosa aun reside en dicha localidad”
En 1929 la economía mundial cayó en una gran depresión, por lo que el precio de la lana se vio reducido a un valor mínimo. A Casarosa, como a tantos otros, la situación lo afectó ecónomica y anímicamente. En 1932, la angustia de no poder vender la zafra anual de lana le provocó un paro cardíaco el 19 de Septiembre de 1932 a los 67 años de edad. En 1936 falleció Ángela, a los 60 años de Edad.
En la actualidad, la descendencia del matrimonio Casarosa –Huminahuel es muy numerosa, suman en total 36 primos.

Fragmento del Libro
“La Colonización del Oeste de la Patagonia Central”
(Pagina Nº 48, Edición 2007)
Autor: Alejandro H. Aguado
http://www.aguadolibrospatagonia.wordpress.com/
http://www.duenchewordpress.com/


(Foto Artemisio Casarosa)











(Foto Angela Aminahuel)
(Arbol Genealogico, Casarosa Artemisio)
(22/0/2008 Alto Rio Senguer; Zoilo Casarosa y su nieto Valentino)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

ciaooooo come va'? ho letto con emozione ed interesse la storia dei tuoi avi, ho anche visto la foto di Artemisio Casarosa ed ho avuto un brivido nel constatare che la sua faccia e' quasi come quella di mio nonno Cesare Casarosa. Voglio dire che sono molto somiglianti...
Ti ringrazio del bel regalo e spero di sentirti presto.. ciao a presto
Enzo

Anónimo dijo...

Que orgullo que escriban asi de tus asendientes, estos si que fueron patriotas.un abrazo, Jose

David Abouzed dijo...

Faaa que historia, llevas un apellido de renombre Fabricio, debe ser un orgullo para vos llevarlo.
Hay que aprender de tus bisabuelos que supieron dejar de lado las diferencias culturales y poner por ensima el amor.

Anónimo dijo...

Querido Compañero Fabricio, me encantó la historia de tus bisabuelos !!!!, se parece bastante a las de mis abuelos, pero vos tenés la suerte que han sido conservadas las fotos. Es así nomás, la historia de nuestro país es la síntesis de pequeñas historias familiares, de inmigrantes y nativos que con mucho coraje, pasión, laburo y una infatigable paciencia fueron forjando sus destinos, y así la historia del Pueblo argentino...y no sacaban el cuerpo !!...
A veces pienso que sería bueno encontrar ese resorte interno colectivo, porque estar, está, de eso no cabe duda, y permitir que nuevamente resurgan esos sentimientos y praxis de vida.
Este año, se cumplirán 25 años de Democracia, y es la primera vez que está la mayoría incluida en un proyecto nacional; que aún falta mucho...pero hay que hacerlo !!...sin marchas atrás...
Entonces, uniendo el pasado con nosotros, entender, saber que:...Somos lo que fuimos...
un abrazo afectuoso.
cra. Silvia

Anónimo dijo...

Me llamo Gladys Iris Casarosa , soy nieta de Casimiro Casarosa, hija de Hugo Pedro Casarosa.Casualmente esta semana estuve leyendo el libro "La colonizaciòn del Oeste de la Patagonia Central" donde me enorgullece saber que mi bisabuelo fue pionero de estas tierras y conocer la historia de mi antepasados .Tambien lei tu pàgina por internet y pude saber mas de algunas cosas que desconocia .Quiero decirte que tambien estoy orgullosa de llevar este apellido .Te cuento que tengo una foto del casamiento de mis abuelos y me gustaria bajarla a una pagina pero primero tengo que aprender hacerlo. Te saludo con mucho cariño .
gc

Considera esto... dijo...

Hola Fabricio, me parece un proyecto tremendo el seguimiento de tus antepasados.
Quiero preguntarte esto, ¿tenés información genealógica sobre Antonio Steinfeld? ¿Hay forma de saber sobre sus descendientes?
Abrazos cordiales...